domingo, 10 de marzo de 2013

la realidad

La realidad es un manojo de poemas sobre los cuales nadie reclama derechos de autor. Debajo de cada piedra, de cada baldosa, se esconde un poema.
Hay irreverentes, y también historiadores, que sostienen que la virginidad de María es un error de traducción. Y puede que sí. Pero ya sea en arameo, zendo, jónico, eólico o ático, haya sido virgen o mujer normalmente sexuada, María es sobre todo una imagen poética, digna de parir a esa prometedora metáfora llamada Jesús (no olvidemos que expulsó del templo a los mercaderes).
Hasta en las guerras hay poesía, pero nunca en la artillería de los vencedores sino en la última mirada de los vencidos. Hay poesía en los himnos patrios, pero no en la cursilería de sus letras sino en las voces de quienes los cantan.
Hay poesía en los cuadros de Van Gogh o de Velázquez, de Murillo o del Tiziano, de Durero o de Gainsborough, y hasta en las peligrosas arañitas que alojan su hambre estética detrás de un cuadro de Picasso o de una estampa de Buda.
Cuando uno ve pasar una muchacha con su garboso contoneo y murmura que es un poema, sólo dice la verdad. Aun el dolor es poético, como bien lo documentaron Shakespeare y el Dante, y más cerquita Rulfo y Quiroga.
Lo malo de la realidad y también de la poesía es su punto final. Como éste.

Mario Benedetti (vivir adrede)

miércoles, 27 de febrero de 2013

Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

viernes, 15 de febrero de 2013

intoxicado por la promesa de la noche

durante los primeros juicios que el gran bicho humano se ha cuestionado, sobre que lugar ocupa en tiempo y espacio en este lugar llamado tierra. integrante minúsculo de un gran abismo negro
desconociendo la ignorancia de su egocentrismo que por años a perdurado,y que innumerables filósofos nos han dejado su legado sobre lo mas cercano que podemos estar al existencialismo. desde la teoría de la evolución de darwin, hasta aquella teoría de copernico que refería que la tierra solo es otro cuerpo celeste que gira alrededor del sol
el hombre siempre ha deseado ser lo que no es y todo acosta, de sacar provecho de su misma especie. envenenando lo mas intimo y legitimo de su ser, envenenado su humanidad mediante el delirio de la felicidad, muriendo poco a poco intoxicado por la promesa de la noche.